Alta médica, indio italiano.

Ayer fue un día de esos maravillosos: tenía control postoperatorio (para enterarse al respecto, leer acá), así que decidí que un vestido y mis súper converse de Superman favoritas eran el outfit perfecto para la ocasión. Además, el día estaba rico, con poco sol y fresquecillo en la noche, así que agarré la chaqueta de mezclilla y partí a la vida.

Conjunto sencillo pero estiloso.

Conjunto sencillo pero estiloso.

No me equivoqué: me sacaron los puntos y, luego de un par de recomendaciones, me dieron de alta definitivamente. YAY! 😀 Para celebrar, fuimos a comprar lana a la Casona RevesDerecho -BEST. PLACE. IN. EARTH. ¡Gracias Marina!- para mi futuro proyecto, para los sobrinos y demás cosas que a una se le puede ocurre tejer. Entre vuelta y vuelta por la ciudad, messenger de facebook explotaba un poco en mi teléfono por que con los lindos mesos de Mesa Gráfica tratábamos de ponernos de acuerdo (cosa que siempre demora un tiempo absurdamente largo) para vernos después de casi un mes y un par de situaciones inesperadas como, no sé, una intervención quirúrgica a una de las integrantes. En contra de todo pronóstico, lo logramos: 21°° horas, Plaza Ñuñoa. Una sola regla: el que llega, llega.

Proyectos laneros, lo mejor del verano :)

Proyectos laneros, lo mejor del verano 🙂

Con la puntualidad que me caracteriza y con un elegante retraso a lo Bob Esponja, a eso de las 21:03 me encontraba sentadita en el borde de una banca de Plaza Ñuñoa, frente al Teatro UC. Lalala, lalala, ‘till everyone is singin’, A Day To Remember me acompañaba mientras esperaba al crew gráfico. Feliz y muy ensimismada en mi esmarfon, borracho silvestre ataca. Casillero del Diablo en mano, se acerca con su mejor pick up line: “oye, ¿córrete pallá?”. Comenzó la locura. “NO, estoy cómoda sentada aquí. Si quieres, siéntate al lado”. Cagué. “Oye, ¿erís deportista? Es que tenís el manso físico”. NO, LOCO. Mi deporte es comer. Por cosas de la vida, últimamente he tenido que comer mas sano de lo normal, pero ese es mi deporte. “Tenís el manso estilo.” Si, es cierto. Para que vamos a negarlo, ah. “Que buenas zapatillas, por la chucha. Pero eres mas que una converse. Eres tan rica”

“Mi nombre es Rodrigo (inserte apellido italiano acá) y soy un indio italiano” Me reí mucho con esa declaración. “Ah, mira tu. También soy italiana. Un gusto, supongo.” “Soy un indio italiano por que nací aquí, mi sangre está en este océano” OH-GAWD. Mientras, tuiteaba, me reía con las respuestas. También pedí ayuda por messenger. “Deja esa hueá, mírame, conversa conmigo.” “No quiero, estoy coordinando con la gente que viene en camino.” “Ya pero tu pololo no se va a enojar por que no lo pesquís un rato.” “¿Quién dijo que tengo pololo? Son mis amigos” “Una washita tan reegah como tu no puede ser soltera, estay en la cima, tenís el manso físico… ¿Hacís deporte? Tay entera wena. ¿Qué edáh tení’?” Súper no te importa. “¿Que edáh creís que tengo yo?” No sé, ni dea, treintayalgo. “¿Y eso cuánto sería?” Un número indefinido entre 30 y 39. Es medio obvio y YAPO, LLEGUEN. NECESITO AYUDA AQUÍ, MI DESAGRADABLE CARÁCTER PARECE NO SER SUFICIENTE. “Oye, ¿podís cruzar la pierna pal otro lao? Es que me tiene nervioso” NO, NO QUIERO. Me gusta sentarme así. “Yapo, deja el teléfono, péscame, por que erís tan seria, tan pesá, me pone nervioso eso” Oh, gracias. No sabía que era así, sorry. Voy a ser mas delicada la próxima vez.

La rutina se repitió un rato hasta que, en un acto de amor infinito, este pobre cabro cometió el error mas grande de su vida: besarme el hombro izquierdo. AH NO. ESO SI QUE NO. Odio que me toque la gente, mas si están dando jugo borrachos. Empuñé mi mano derecha con la fuerza de mil soles, pero no fue necesario lanzar el combo mas justificado de la vida. Se retractó una y mil veces, “es que estay tan rica” (ay, ya sé, detente) “no puede ser solo genética” ¿Por qué no? Mi tata Claudio y mi abuela Carmen son HERMOSOS, pa que hablar de mi mamá. Cuando ya iba a retirarme, indignadísima, con un poco de punk rock en los oídos, apareció mi salvador. Frambueza, lindo Frambueza, no sabes cuanto te quise en ese momento. Te dejo tu canción favorita(?) por aparecer en el momento justo:

Al parecer, tengo un gran imán para este tipo de situaciones absurdas. Lo bueno es que son gran material para post. Y, por si no quedó claro, soy terrible rica.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s